¿Qué es el Impuesto a las Ganancias Simplificado?
Seguramente escuchaste hablar de la Ley de Inocencia Fiscal. Uno de sus puntos más innovadores es la creación del Impuesto a las Ganancias Simplificado. Este régimen busca que los contribuyentes (profesionales, freelancers y comerciantes) tengan una relación más sencilla con el fisco, reduciendo trámites y papeleo. Si bien originalmente estaba pensado para arrancar en 2026, ARCA (la nueva estructura que reemplaza a la AFIP) anunció que podés optar por aplicarlo de forma retroactiva al período fiscal 2025, cuya declaración vence en junio próximo.
¿Por qué se habla de los «dólares del colchón»?
Este cambio es fundamental para quienes tienen ahorros no declarados. Al elegir el régimen simplificado, el contribuyente accede a dos beneficios jurídicos muy potentes:
- Efecto liberatorio: Significa que, al pagar bajo este régimen, saldás tu deuda tributaria de manera definitiva bajo esas condiciones, dándote un «cierre» legal a tus obligaciones.
- Presunción de exactitud: El fisco asume que tu declaración es correcta desde el inicio. Esto reduce muchísimo las chances de que sufras una inspección o ajustes de fiscalización, siempre y cuando cumplas con los límites de la ley.
En términos prácticos, es una vía para blanquear esos ahorros al ingresarlos al sistema bancario con un marco de protección legal mucho mayor al habitual.
Requisitos y límites para ingresar
Para aprovechar esta ventana al 2025, tenés que cumplir con ciertos parámetros que conviene revisar con tu contador:
- Ingresos anuales: No pueden superar los $1.000 millones (esto incluye todo tipo de ingresos, ya sean gravados o exentos).
- Patrimonio total: Tus bienes, tanto en Argentina como en el exterior, no deben valer más de $10.000 millones al 31 de diciembre del año anterior.
- Categoría fiscal: No tenés que estar registrado como «Gran Contribuyente Nacional».
- Estado del CUIT: Debe estar activo, sin limitaciones y con Clave Fiscal nivel 3 como mínimo.
¿Cómo se realiza el trámite de adelanto?
No es un proceso automático. Si ya estás caracterizado para el 2026, debés realizar una Presentación Digital solicitando el alta retroactiva para el 2025 bajo el trámite «Alta retroactiva de impuestos». Luego, es necesario desistir de la caracterización futura en el Sistema Registral para volver a darte de alta seleccionando específicamente el año 2025.
Dada la complejidad técnica de estos pasos y la importancia de no cometer errores en la declaración de activos, en Estudio Casale te recomendamos analizar tu situación particular para asegurar que cumplís con todos los requisitos de facturación y actividad antes de realizar el cambio.


