El Gobierno posterga los aumentos en los impuestos a los combustibles hasta mayo

Se difirió la actualización del ICL y el IDC para moderar el impacto en los precios del surtidor y contener la inflación mensual.

El Gobierno posterga los aumentos en los impuestos a los combustibles hasta mayo
Imagen generada por IA

¿En qué consiste la medida oficial?

El Gobierno Nacional decidió, mediante la publicación del Decreto 217/2026 en el Boletín Oficial, postergar nuevamente la actualización de los tributos que pesan sobre el consumo de energía fósil. Específicamente, se trata del Impuesto sobre los Combustibles Líquidos (ICL) y el Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC). Estos gravámenes son sumas fijas por cada litro que cargás en la estación de servicio y, por ley, deben actualizarse trimestralmente siguiendo la evolución de la inflación.

Sin embargo, para evitar que el precio final de la nafta y el gasoil se dispare aún más, el Poder Ejecutivo resolvió trasladar los efectos de las subas remanentes de 2024 y 2025 directamente al mes de mayo. Esta decisión busca dar un respiro a los consumidores y frenar la inercia del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que es el indicador que mide cuánto sube el costo de vida promedio en Argentina.

¿Por qué se tomó esta decisión ahora?

Existen dos razones principales que explican este diferimiento impositivo. En primer lugar, la estrategia económica local busca consolidar un sendero de desinflación. Como el combustible es un costo logístico clave, cualquier aumento en el surtidor se traslada rápidamente a los precios de los alimentos y productos básicos. En segundo lugar, el contexto internacional se volvió sumamente volátil debido a los conflictos bélicos en Medio Oriente. Estos eventos hicieron que el valor del barril de petróleo crudo (conocido como Brent) saltara de los u$s72 a superar los u$s100 en muy poco tiempo.

Si el Gobierno permitiera que los impuestos se actualicen al mismo tiempo que sube el petróleo a nivel mundial, el impacto en tu bolsillo sería inmediato y mucho más agresivo. Por eso, el Ministerio de Economía optó por una «transición ralentizada». Es importante entender que estos impuestos son una herramienta que el Estado utiliza para regular el mercado interno frente a shocks externos.

El impacto en las cuentas públicas

Diferir estos aumentos no es gratuito para el Estado. Según consultoras privadas, esta medida implica una resignación fiscal, es decir, dinero que el Estado deja de recaudar, de aproximadamente u$s2.326 millones. Es un equilibrio delicado: por un lado, se busca aliviar el bolsillo de la gente y la estructura de costos de las empresas; por el otro, se genera un bache en los ingresos públicos que el Gobierno considera necesario para mantener el consumo interno.

Lo que tenés que saber para mayo

Tené en cuenta que esta postergación no significa una cancelación del aumento, sino un retraso. Los puntos clave de la normativa actual incluyen:

  • Diferimiento total: Los incrementos pendientes para la nafta sin plomo, la nafta virgen y el gasoil se aplicarán recién a partir del 1° de mayo.
  • Zonas diferenciales: Se mantiene un esquema de montos fijos diferenciados para regiones específicas como las provincias patagónicas, el Departamento de Malargüe en Mendoza y el Partido de Patagones en Buenos Aires, debido a su condición de zonas productoras o con climas extremos.
  • Actualización trimestral: Una vez que pase este período de excepción, se espera que los impuestos vuelvan a ajustarse según la variación de la inflación trimestral, tal como establece la normativa vigente desde septiembre del año pasado.

Este escenario obliga a las empresas y transportistas a recalcular sus presupuestos logísticos para el segundo trimestre del año, considerando que el alivio impositivo actual tiene fecha de vencimiento a fines de abril.

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Fuente original: iProfesional