El conflicto central: ¿Inflación o Tasa del Banco Central?
Actualmente, existe una gran incertidumbre en el ámbito laboral debido a fallos contradictorios sobre cómo deben actualizarse los montos de las indemnizaciones en los juicios que ya estaban en curso cuando se aprobó la Reforma Laboral (Ley de Modernización Laboral). El punto de discordia es el Artículo 55 de dicha ley, que establece un nuevo mecanismo de cálculo para los créditos laborales pendientes.
Por un lado, la Cámara Nacional del Trabajo (Sala VIII) validó recientemente la aplicación inmediata de la reforma en el caso «Cohen». Esto significa que las deudas judiciales se actualizan por la tasa pasiva del Banco Central (BCRA) con capitalización anual. Para que lo entiendas de forma simple: esta tasa suele ser bastante más baja que la inflación, lo que reduce significativamente el monto final que una empresa debe pagar al finalizar un litigio. Los jueces argumentaron que el legislador tiene la facultad de fijar estos mecanismos para evitar un enriquecimiento sin causa y brindar seguridad jurídica.
El contraataque judicial: El fallo de Córdoba
En la vereda opuesta se encuentra el fallo «Urbano» de la justicia de Córdoba. Aquí, el magistrado consideró que el Artículo 55 es inconstitucional. ¿Qué significa esto? Que el juez decidió no aplicar la ley por considerar que viola derechos fundamentales. El argumento principal es que tratar de forma distinta a un trabajador con un juicio iniciado hace años frente a uno que comienza ahora genera una desigualdad injusta ante la ley.
Además, el fallo de Córdoba sostiene que la tasa del BCRA es marcadamente insuficiente para cubrir la naturaleza alimentaria del salario y la pérdida del poder adquisitivo. Por este motivo, ordenaron actualizar el capital por el IPC (Índice de Precios al Consumidor), que es el indicador oficial de la inflación, más un interés puro del 3% anual. Esto arroja una cifra final mucho más elevada que la que resultaría de aplicar la nueva ley nacional.
Impacto en las empresas y trabajadores
Esta disparidad de criterios genera lo que conocemos como inseguridad jurídica. Dependiendo de la jurisdicción donde se tramite la causa (si es en Capital Federal o en el interior, por ejemplo), el costo de una indemnización puede variar de forma drástica. Para los empleadores, el criterio de la Cámara Nacional representa un alivio frente a las contingencias legales, mientras que para los trabajadores implica un riesgo de que su crédito se «licúe» frente a la suba de precios si el juicio se extiende en el tiempo.
- Tasa Pasiva BCRA: Es la tasa de interés que el Banco Central publica. Suele ser menor al ritmo de aumento de precios general.
- Actualización por IPC: Es el método que ajusta el monto según la inflación real medida por el INDEC.
- Fallo Cohen: Ratifica la validez de la reforma laboral para juicios viejos sin sentencia firme.
- Fallo Urbano: Rechaza la reforma y prioriza que el trabajador no pierda contra la inflación.
La disputa recién comienza y es probable que la Corte Suprema de Justicia tenga que intervenir en el futuro para unificar criterios. Mientras tanto, cada tribunal está fijando su propia postura, sumando presión sobre el sistema de justicia laboral y afectando las previsiones económicas de las empresas que enfrentan litigios en trámite.


